CAMINO DE SANTIAGO PARA AMATEURS Y URBANITAS SEDENTARIOS.

Blog personal

Historia de mi experiencia en el camino de Santiago.

04/11/2014 ETAPA 40. CEE - FINISTERRE (15.27 Km)

Escrito por peregrinfreak 09-02-2015 en cee. Comentarios (0)

Y por fin llegó la última etapa. Se acabó el andar y como lo voy a echar de menos. Me levanto temprano porque he de ir a la parada de autobuses a recibir a mis compañeros para emprender el último tramo y darnos un homenaje. De momento el día amanece soleado y después de un ligero desayuno emprendemos la marcha. Vamos por el paseo marítimo hasta el siguiente pueblo, Corcubión y aquí aparecen nubes y cae el primer chaparrón aunque dura poquito y vuelve a salir el sol.



A partir de aquí abandonamos la costa y atravesamos un bosquecillo, volviendo a atravesar pequeñas poblaciones como  O Vilar, Amarela y Estorde. En este momento vamos por carretera y nos cae un diluvio con viento, rayos, truenos y granizo corto pero muy intenso que nos hace ver las estrellas pues la piedra hacía daño al tropezar con nuestras caras. Nunca había vivido una granizada tan en directo. Otra experiencia más. Conseguimos resguardarnos en un pueblecito llamado Sardiñeiro y disfrutamos de unos buenos platos de tortilla de pimientos aderezados con un buen vino.



A partir de Sardiñeiro vuelve a salir el sol y ya no nos dejará hasta el final. El trayecto vuelve a circular por carretera paralelo a la costa y llegamos la playa de Lagusteira, antesala del pueblo de Finisterre donde tomamos el sol un poquito y acabamos de secarnos del último remojón.



A partir de aquí entramos en una zona residencial de chalets que ya pertenece a Finisterre, llegando un poco después al pueblo. Buscamos nuestro último albergue y un sitio donde comer.



Descansamos un ratito excesivamente largo porqué aún nos queda el último tramo que es llegar al faro de Finisterre, a 3 km del pueblo, y contemplar el fin del mundo y hacer un ceremonial, que es quemar algo como representación de nuestra muerte y nuestro renacer como seres humanos nuevos y puros. Llegamos ya con la noche al faro y todo el mundo se ha ido ya pero nos acercamos a los acantilados y, no sin cierto peligro, renacemos de nuestras cenizas.



Vuelve a llover y se nos ocurre llamar a un taxi. Esto lo cuento porque, después de 40 días se me hace muy raro montar en un coche. Es como si hiciera más tiempo que no subo a un vehículo.

Nos vamos a dormir temprano y al día siguiente tomamos un autobús hasta Santiago. A partir de aquí cada uno vuelve hacia su lugar aunque, si, puede que fueran nuestros lugares de origen pero todos somos personas distintas y, al menos en mi caso, tengo cierto temor a como me voy a volver a adaptar a la vida que tenía antes, a dormir siempre en la misma cama, a volver a disfrutar de las comodidades de la vida sedentaria. Lo que está claro es que volveré, si no este Camino, otro Camino, cualquier Camino. La vida continua...

03/11/2014 ETAPA 39. SANTA MARIÑA - CEE (30.21 Km).

Escrito por peregrinfreak 09-02-2015 en cee. Comentarios (0)

La etapa de hoy ha sido de las más largas y duras que he hecho y mira que he hecho muchas, puedo decir ya. No solo por la distancia sino por la lluvia incesante que ha hecho impracticable el terreno que transitaba.

El primer tramo entre Santa Mariña y Oliveiroa ha transcurrido bajo un auténtico diluvio universal. Las aldeas que he atravesado esta vez, han sido Bon Xesús, Gueima, Vilar do Castro, Lago, Abeleiroas, Corzón y Mallón. Al final he llegado totalmente empapado a Oliveiroa donde he hecho la parada para comer. Allí, me he encontrado con muchos peregrinos que pernoctaron la noche anterior en el albergue de esta población y que debido a las intensas lluvias no se han atrevido a salir todavía. Mis compañeros de viaje llegan tras de mí totalmente empapados e imposibilitados de continuar por lo que pasarán la noche aquí ya que todos aconsejan no seguir. 


Sin embargo, uno ya está tan curtido de todo que decide aventurarse y continuar a ver que le depara el terreno y, a pesar de que nadie sale, me obligo a mí mismo a continuar o, al menos intentarlo. Así que quedo con mis compañeros en vernos al día siguiente en la localidad de Cee donde intentaré pernoctar y ellos harán estos 18 km en autobús. Así que salgo y nada más abandonar el asfalto me encuentro una riada que me hace imposible continuar por el camino oficial. Así que busco un camino alternativo antes de volver y, afortunadamente, lo encuentro por lo que sigo. Atravieso un par de aldeas, Logoso y Hospital. A partir de aquí comienzo una ascensión peligrosa por lo inseguro del terreno a lo que sigue un descenso pronunciado con unas vistas magníficas sobre un río aunque no debo quitar ojo de lo que piso ya que a mi lado una riada de agua sigue mi sentido de la marcha. Por fin, después de un largo trecho retomo el asfalto, más seguro con este clima y llego a la bifurcación Fisterra-Muxía donde elijo la vertiente a Finisterre.



A partir de aquí, milagrosamente, deja de llover y vuelvo a abandonar el asfalto para realizar los últimos 13,5 km. No va a ser fácil pues me alcanza la niebla por un tramo boscoso pero no llega la sangre al río y se disipa al poco rato. Llego a un crucero llamado Marco do Couto, de aquí y, después de otro tramo alcanzo el Santuario das Neves y después de una ascensión llego a la ermita de San Pedro Martir.



A partir de aquí vuelvo a ascender y atravieso una especie de meseta con un fuerte viento que solamente acaba cuando vuelve la lluvia de forma muy intensa. Hasta que por fin, veo, a lo lejos una gran masa de agua. Es el océano Atlántico. Es un momento emocionante. Y con él, el primer pueblecito de costa, Camiños Cháns. Este pueblo está unido geográficamente a Cee que es nuestro final de etapa. La bajada es pronunciada y, como no podría ser hoy de otra forma, bastante peligrosa. Afortunadamente vuelve a parar de llover y ya a punto de anochecer llego al albergue con la ropa de mi mochila totalmente empapada. Estoy agotado.



Una vez duchado, totalmente solo en el albergue ya que ningún peregrino se ha aventurado a cometer la locura que he cometido, me dispongo a cenar por Cee. Al ser una población bastante grande, tiene toda clase de servicios aunque creo que me he ganado una buena ración de pulpo y con esta exquisitez me voy a conformar. Lo cierto es que la devoro como si no hubiera mañana. Paseo por las calles solitarias de Cee ya totalmente a oscuras y vuelvo al albergue donde descanso plácidamente esperando tener la ropa seca para mañana, que será, ahora sí, el último día de Camino.



02/11/2014 ETAPA 38. NEGREIRA - SANTA MARIÑA (20.93 Km).

Escrito por peregrinfreak 09-02-2015 en Santa Mariña. Comentarios (0)

El día amanece lluvioso en Negreira pero debemos ponernos en marcha. Lo primero, ir a buscar mi tablet, la cual dejé olvidada en el bar donde cenamos ayer. Afortunadamente los señores que regentan el local, muy amables y hospitalarios me la han guardado. A partir de ahí, nos ponemos en marcha bajo la lluvia y vamos atravesando bosquecillos y aldeas en un constante subir y bajar. Así, van pasando Zas, A Pena, Portocamiño, Vilaserío. En este momento para de llover y nos encontramos a unos cazadores con los que tenemos una charla animada. Seguimos ya, con el sol en lo más alto y un día totalmente despejado, por Cornado y Maroñas.



Llegamos a Santa Mariña a primera hora de la tarde. La etapa oficial de hoy debería terminar en Oliveiroa, lo que supondría una etapa de 33,24 km. Como no hay albergues intermedios entre Santa Mariña y Oliveiroa, decidimos no recorrer los 13 km que faltan y hacer noche en esta pequeña aldea. El albergue es sencillo pero tenemos habitación para nosotros solos y eso siempre se agradece. El albergue ofrece una cena comunitaria, sencilla pero apetecible y nos vamos a dormir pronto pues mañana deberemos recuperar la distancia que hoy no hemos hecho.

01/11/2014 ETAPA 37. SANTIAGO DE COMPOSTELA - NEGREIRA (21.26 Km).

Escrito por peregrinfreak 08-02-2015 en Negreira. Comentarios (0)

Después de abusar de la hospitalidad de Santiago durante 2 días y 2 noches, me dispongo a iniciar el camino a Finisterre, a Fisterra, al fin del mundo. Es una ocasión que creo que tengo que aprovechar ya que son cuatro etapas más, tengo tiempo para hacerlas y ahora me siento bastante en forma. Nunca se sabe si podremos volver así que adelante. La idea de ver el mar me hace bastante ilusión, sobretodo después de tantos días caminando por el interior. Como ya comenté, tres de los compañeros que han compartido el Camino en los últimos días me acompañarán en esta nueva aventura. Miguel, nuestro psicólogo-chamán mexicano, Javi el albaceteño gran persona y Cati, la mallorquina voladora, jeje.

Las calles de Santiago amanecen desiertas y sus comercios cerrados en su mayoría ya que es el día de todos los santos y, además, es domingo. Antes de salir, nos despedimos de nuestros amigos y compañeros Dori, Rafa y Martín que vuelven a sus hogares. Es una despedida bastante emotiva. Pero nos volveremos a ver, seguro.



La salida de Santiago hacia Finisterre está muy bien indicada y enseguida nos reencontramos con las flechas amarillas y con los mojones. Hay una pequeña diferencia y es que en los mojones se nos indican los kilómetros que faltan hasta el fin del mundo. Subimos un pequeño repecho y giramos nuestra vista hacia atrás para contemplar por última vez la catedral de Santiago. A partir de aquí vamos atravesando pueblos como Carballal, Quintans, Ventosa, Lombao, Augapesada, Susavila de Carballo, Trasmonte y Burgueiros. Entre estos pueblos subimos y bajamos un par de repechos bastante durillos. Al final aterrizamos en Ponte Maceira, un pueblo muy bonito, atravesado por el río Tambre donde hacemos una parada para comer y disfrutar de sus casas y puente medieval.



A partir de ahí ya solo nos quedan 4 kilómetros para llegar a Negreira, pueblo final de etapa. Antes atravesamos Barca y A Chancela. Nos hospedamos en un albergue sencillo y espacioso donde conozco a peregrinos que solamente harán este Camino pero que en otros años ya hicieron los caminos clásicos. En Negreira, por la noche, notamos, por fin, la llegada del otoño con un descenso notable de las temperaturas. Aprovechamos que es fiesta para cenar en un ambiente animado con los habitantes del pueblo y luego salimos a tomar unas copas en uno de los pocos pubs que tenemos a nuestro alcance. Supongo que es la peligrosa rutina que adquirimos en las noches santiaguesas. 





30/10/2014 ETAPA 36. PEDROUZO - SANTIAGO DE COMPOSTELA (19.98 Km). Y DÍA EN SANTIAGO (31/10/2014)

Escrito por peregrinfreak 01-02-2015 en Santiago de Compostela. Comentarios (0)

Por fin. Hoy es el día. Santiago ya se huele. Hay un estado de felicidad en todos los peregrinos, sobretodo en los que empezamos hace ya tantos días. Se camina en comunidad, hoy no nos separaremos del grupo, es un día para festejar. Pero bueno, hay que hacer estos últimos 20 kilómetros. Patri y Manuel, salen un par de horas antes que el resto porque quieren llegar a la misa de las doce en la catedral de Santiago. El resto vamos caminando tranquilamente hasta la parada clásica, el Monte do Gozo, a 5 km de Santiago donde pararemos ha hacer unas fotos y tomar la última cervecita. Antes, pasamos por los últimos pueblecitos, San Antón, Amenal, San Paio, Lavacolla, Vilamaior, y San Marcos y los últimos parajes y bosques de eucaliptos.




Los últimos kilómetros se nos hacen eternos pero al final, todo llega. La gente está muy emocionada pero yo tengo una sensación agridulce. A pesar de que continuaré a Fisterra es como que se ha acabado un estilo de vida al que ya me había acostumbrado y no quiero volver a ser el que era. Pero bueno, la llegada a la famosa plaza del Obradoiro es todo un acontecimiento que vale la pena vivir.


Una vez hechas las fotos de rigor y los abrazos con todo el mundo, hay que buscar alojamiento. Hay mucha oferta pero queremos un sitio que no sea demasiado cutre y, a la vez, que nos permita llegar a cualquier hora ya que esta noche la fiesta será de órdago. Así, pues, encontramos una pensión a buen precio y que no está del todo mal a las afueras del casco antiguo. Una vez limpios y aseados, hay que ir a buscar la famosa Compostela. Como no es época de masificación, no hemos de esperar mucho y la conseguimos sin muchos problemas. También recogemos la Franciscana al ser el octavo centenario de la peregrinación de San Francisco de Asís. A partir de ahí fotos y más fotos, cervecitas y más cervecitas.



Por la noche, hacemos la última cena todos juntos, donde cada uno habla de sus experiencias durante el viaje. Las emociones están a flor de piel porqué sabemos que el grupo se disgrega. Al final seguiremos 4 hasta Fisterra, Miguel Ángel de México, Javi de Albacete, Cati de Mallorca y un servidor. El resto se quedará una segunda noche en Santiago excepto Patri y Manuel que partirán rumbo a Cádiz por la mañana y Pinar que marchará al mediodía hacia Madrid. Pero bueno, como tampoco hay que estar excesivamente tristes nos pegamos una buena fiesta visitando los mejores locales de Santiago, los auténticos, no los turísticos.



El segundo día, una vez despedidos nuestros compañeros se vuelve lluvioso. Por la mañana vamos a la misa y es un momento muy emocionante para mí y todavía no sé explicar porqué. Supongo que la avalancha de emociones de estos días desemboca en ese momento. Después de comer volvemos a ir a misa a ver el acto simbólico de ver volar el botafumeiro y, vale la pena, la verdad, no esperaba que fuera tan espectacular. Después, vamos a cenar ya en un ambiente festivo y visitamos un bar que ya nos gustó la noche anterior donde toca un grupo música tradicional gallega en directo. Simplemente espectacular. Después, como seguimos con ganas de fiesta vamos a un restaurante donde unos señores tocan música también y ahí se produce una comunión con los santiagueses que permanecerá por siempre en mi recuerdo.